Breve historia de la Guitarra
De la observación de grabados en que figuran instrumentos de cuerda antiguos, se deduce que éstos no adoptan determinadas formas y tamaños, sino que más bien responden a estructuras personales, y que cada artista concibe su propio instrumento con gran subjetividad.
Solo la vihuela, instrumento ascendiente directo de la guitarra, tiene una forma y  tamaño determinados y se puede definir como un instrumento en forma de ocho, en que los dos volúmenes que configuran la silueta son de igual tamaño. En la evolución de antiguos instrumentos, a partir del laúd que nos trajeron los árabes en el siglo VIII, no se advierte ninguna modificación importante hasta la segunda mitad del siglo XVI, época en que aparece una guitarra de cinco ódenes de cuerdas. La quinta cuerda, en orden cronológico y primera por su ubicación en la guitarra, se debe al poeta y músico andaluz Vicente Martínez Espinel, nacido en Ronda (Málaga), en el año 1550, al cual también se debe el sistema de afinado de la guitarra por equisonos, que no solo es el actual sino el más perfecto por la resolución del oido humano para comparar sonidos. 
A la guitarra de cinco cuerdas, con la que se podia efectuar acordes perfectos, le prestaron gran atención los músicos más importantes del siglo XVII, por lo cual se introdujo en los ambientes musicales más representativos y pasó a ser el instrumento favorito de todas las cortes europeas

 

La guitarra adquirió gran importancia gracias a aportaciones de personas como Gaspar Sanz, que publicó su método en Zaragoza, en el año 1674; a Amat, que enseñó a formar todos los tonos mayores y menores en la guitarrra de cinco cuerdas, el más antiguo de cuantos se conocen, y en el cual se da un mensaje extraordinario: "En Francia, Italia y demás países, a la guitarra se le llama española desde que Espinel puso la quinta cuerda, quedando tan perfecta como el laúd, el arpa, la tiorba y el clavicordio y aún más abundante que éstos", y este gentilicio se habría de ir ratificando constantemente en el transcurso de los tiempos.
 

El siglo XVIII trajo consigo gran evolución en la guitarra.Tal vez la modificación más transcendente fue con la aparición de la sexta cuerda. En el año 1760, fray Miguel García, conocido como al Padre Basilio, presentó por vez primera una guitarra con seis cuerdas. Este gran músico organista adoptó la guitarra como su instrumento favorito y fue el primero en escribir música para guitarra en notación musical moderna. Pese a la evolución que experimentó la guitarra respecto a su construción, su aspecto musical quedó afectada por la crisis ocasionada por la aparición del piano, instrumento que se tomó como patrón, y entonces rara vez se la veía donde hubiers música seria, y tocarla quedó relegado a una actividad de pasatiempo. En estas condiciones, la guitarra pasó a la taberna, con el principal objeto de acompañar a voces aguardentosas, como dice Emilio Pujol en su "Escuela razonada de la guitarra".

 

Así las cosas, llegamos a la segunda mitad del siglo XIX que conllevó un resurgimiento que habría de ser irreversible, debido a dos hombres, tal vez los mas ilustres que haya conocido el mundo de la guitarra:
Antonio Tores Jurado(1817-1892) nacido en Cañada Almeria que estableció su taller en la calle Cerrajerias de Sevilla. Volvió a rediseñar la guitarra y le dió la forma que es practicamente la que conocemos hoy en dia; esta nueva silueta comportó un aumento de la potencia sonora por aumentar la superficie vibrante de la tapa armónica, asimismo estudió con gran acierto todo el sistema de barras armónicas, y llevó los trastes del diapasón a la misma boca de la guitarra (antes solo se ponian doce trastes), fijó en 650mm la longitud de las cuerdas, puso la cejuela del puente, e inventó el clavijero metálico.

Francisco de Tárrega(1854-1909) nacido en Castellón. Demostró por primera vez todas las posibilidades musicales de la guitarra; sus composiciones son de una armonización magnífica y movió a los mas importantes músicos a componer para la guitarra, colocando ya a la guitara entre los instrumentos musicales mas importantes por derecho propio.
Fragmentos del libro "La guitarra española" de José Villar Rodriguez.